Ira y procesos cognitivos

La intensidad de la ira está relacionada con la valoración que hacemos del daño, de manera que a mayor daño percibido, mayor enfado se producirá. También está relacionada con atribuciones de causalidad de tipo externo, esto es debido a que para enfadarnos con alguien, es necesario echarle la culpa a otro. Nuestro enfado será mayor si además pensamos que la causa era controlable, es decir, si creemos que la otra persona podría haberlo evitado y no lo ha hecho o no ha hecho lo suficiente.

Si la persona irascible lo es muy a menudo y en exceso y tiene la creencia de que así es su carácter y que no puede evitarlo, es necesario modificar esta forma de pensar. Creer que es así por naturaleza, está sirviendo para justificar que los demás sufran los problemas de su falta de control y además está perjudicando su salud, su comunicación con los demás y el mantenimiento de relaciones sanas.

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