Estrés familiar

Todos nosotros, los seres humanos, nos hemos adaptado al medio aprovechando la ventaja que supone formar grupos sociales. La familia es uno de los más importantes a la hora de formarnos como personas.

Cuando un bebé nace, lo hace totalmente indefenso, por lo que necesita todos los cuidados que una familia pueda proporcionarle. En nuestro país, el apoyo que la familia ofrece, está aún más arraigado y es esencial para nuestro desarrollo como personas. Cuando se produce una adversidad familiar como por ejemplo la pérdida de uno de los progenitores, la salud de los niños, tanto física como mental, se resiente. De hecho, cuando se han estudiado los antecedentes de personas con problemas de adaptación, como puede ser el caso de los “sin techo”, se ha visto que la mayoría habían sufrido una pérdida importante durante su infancia, la pérdida de su madre a una edad temprana.

Por ello, podemos decir que el estrés familiar, entendido éste como el cúmulo de adversidades que se han sufrido en este grupo, unido a la falta de apoyo social, guarda una estrecha relación con los problemas emocionales. Como hemos comentado en apartados anteriores, estos desórdenes no se deben únicamente a estos acontecimientos en sí, sino también a la interpretación que la persona haga de estos hechos.

Si hablamos de la vida en pareja, tras los análisis realizados en varios cientos de miles de personas se concluye que existe una relación directa entre la esperanza de vida y el tener una relación estable. Por ejemplo, viven menos aquellos que no han tenido pareja, viven más aquellos que la han tenido pero la perdieron y aún más aquellos que la han tenido y no la han perdido. Naturalmente, estos datos son diferentes cuando la convivencia no es buena es decir, cuando las personas son desgraciadas viviendo en pareja pero mantienen la convivencia. La explicación de estos datos hay que buscarla en el apoyo que los miembros de la pareja se prestan. Ya hemos comentado en anteriores ocasiones que el apoyo social está directamente relacionado con una mejor salud y un mayor bienestar emocional, al afrontarse de mejor manera cualquier situación que produzca estrés.

En cualquier caso, la educación para la salud que reciben los hijos a lo largo de su vida se lleva a cabo principalmente en la familia y por ello hay una serie de guías destinadas precisamente a este grupo social que se pueden ver a continuación.

Véase la guía de Fundación Mapfre, “Vivir en salud: claves para estar bien. Guía para las familias”, en el siguiente enlace:

http://www.vivirensalud.com/guia_claves.asp Se abrirá en una ventana nueva.

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