Entrenamiento en solución de problemas y manejo de la ansiedad

Estas técnicas están basadas en el hecho de que cuando nos encontramos con un problema que produce ansiedad, con frecuencia solemos percibir un peligro que no es realista. Cometemos entonces cuatro tipos de errores o sesgos:

  • Sobreestimamos la probabilidad de que el problema ocurra.
  • Sobreestimamos la gravedad del problema.
  • Infra estimamos los recursos con los que contamos para el afrontamiento.
  • Infra estimamos las posibilidades que existen de que las personas de nuestro alrededor nos ayuden.

En unas ocasiones, las técnicas que hay que aplicar están encaminadas a reestructurar cómo interpretamos la situación y en otras, estas técnicas se centran en la solución del problema y la toma de decisiones.

Para plantearnos la solución a un problema que nos preocupa, debemos contar primero con que de manera natural vamos a tener ansiedad y segundo, con que es difícil ser concreto y objetivo en la búsqueda de la respuesta. Por eso tenemos que ser sistemáticos y seguir un procedimiento que tiene las siguientes fases:

  1. Definición del problema. De manera clara y específica y sin mezclarlo con otros.
  2. Listado de todas las posibles soluciones.
  3. Listado de ventajas e inconvenientes de cada una de las soluciones planteadas.
  4. Evaluación de dichas ventajas e inconvenientes.
  5. Selección de la alternativa menos mala.
  6. No volver atrás después de haber tomado la decisión.

La generalización de estas técnicas de manejo de la ansiedad, su adaptación a diferentes situaciones estresantes y la suma de habilidades han dado lugar a la aparición de otras técnicas como la Técnica de Inoculación del estrés.

© Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad