Emociones y conducta

Una de las funciones de las reacciones emocionales consiste en que nos preparan para la acción, nos motivan para poner en marcha comportamientos que se consideran adaptativos siempre que sean acordes con la situación que ha desencadenado nuestra reacción.

En nuestra vida cotidiana la ansiedad está presente de manera natural en muchas situaciones ordinarias. No podríamos sobrevivir seguramente sin la ansiedad. Necesitamos dar la importancia que merece a cada situación, siendo conveniente estar en alerta en algunas ocasiones antes de que ocurra algo, si queremos tratar de evitar un resultado negativo que sería desagradable. Para saber cuán importante es la situación que tenemos que afrontar, realizamos valoraciones cognitivas de distintos aspectos de la situación, como la consideración de posibles consecuencias negativas, probabilidad de que ocurran, o de nuestras posibilidades de afrontamiento. Mientras realizamos esta actividad cognitiva, nos activamos a nivel cognitivo-fisiológico y, por lo general, nos preparamos para actuar de una manera más dinámica y que permita un mejor resultado, evitando el malestar.

Una reacción intensa de ansiedad no es patológica sino adaptativa cuando ante determinada situación tenemos que movilizar una gran cantidad de recursos a nivel cognitivo (pensar más deprisa o concentrarnos más), a nivel fisiológico (bombear más sangre o tensar los músculos) y a nivel motor (reacción más ágil y rápida).

La ansiedad puede llegar a ser un inconveniente cuando no ayuda a afrontar mejor la situación. Un exceso puede provocar problemas a la hora de manejar nuestros procesos cognitivos, como disminuir la atención o la capacidad de concentración, lo que puede acarrear dificultades para controlar nuestra conducta.

La reacción de tristeza tras una pérdida importante nos desactiva, nos sume en un bajo estado de ánimo en el que perdemos la motivación para actuar y mantener el nivel de actividad. Esta reacción emocional es apropiada durante el duelo para contemplar y elaborar la pérdida, para mostrar el vínculo importante que nos unía, y también para atraer la empatía de las personas del grupo social, que nos ofrecerán su apoyo. Sin embargo, más allá de unos meses, esta reacción ya no es normal y puede acabar desembocando en depresión.

Los grupos sociales como la familia o un equipo de futbol cultivan valores prosociales en favor del grupo, promueven el desarrollo de experiencias emocionales positivas ante los éxitos del grupo (euforia) y emociones negativas ante las amenazas externas (temor, ira, rabia), enseñan a los individuos a desarrollar actitudes y conductas positivas a favor de la pertenencia al grupo (manifestar y experimentar orgullo, luchar por los intereses del grupo) y negativas hacia los rivales o enemigos (mostrar y expresar desprecio, luchar contra ellos). Así pues las emociones pueden cumplir una serie de funciones para facilitar la cohesión de grupo, la adhesión de los miembros al mismo, su defensa, su identidad como miembro o el establecimiento de vínculos entre los individuos. El hombre es un ser social que necesita adaptarse al medio formando grupos de personas que comparten objetivos y unen esfuerzos. Algunas emociones pueden facilitar la creación, mantenimiento de los grupos y el establecimiento de lazos entre las personas. Estas emociones tienden a promover conductas prosociales, de adhesión, expresión de identidad y defensa del grupo.

Queda por tanto claro que las emociones, sean positivas o negativas, desembocan en una u otra manera de actuar, de comportarse. En el mundo de la comunicación, la publicidad o el marketing se estudian y utilizan las emociones para provocar determinadas conductas. Una nueva línea de investigación, el neuromarketing, utiliza los avances de la neurociencia para estudiar las relaciones entre los cambios cognitivos y fisiológicos y las emociones para aplicarlos después a los estudios de mercado. También en el mundo del deporte o en el mundo laboral, se estudian las relaciones entre emoción y conducta con el fin de entrenar a las personas y mejorar su rendimiento y su bienestar.

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